En contra del hambre en el Mundo

Miles de niños mueren todos los días de hambre en los tiempos de mayor hambruna y casi todos miramos hacia el otro lado. Sólo unos pocos han decidido dedicar su vida a la lucha contra el hambre. De estos, algunos son religiosos y otros civiles con un alto compromiso social.

Por otro lado las mujeres históricamente siempre han estado relegadas a un papel secundario en las sociedades. En España tenemos ejemplos recientes. No hace tanto tenían que disponer del permiso del marido para abrir una cuenta corriente. La igualdad entre hombres y mujeres en nuestra legislación es muy reciente.

Con todo esto en mente me sorprende que en las manifestaciones contra el hambre y a favor de la igualdad del hombre y la mujer nunca estén los que el otro día gritaban en Madrid consignas contra el aborto, entre ellos el ex Aznar.

Esto demuestra de forma sencilla pero casi científica que estas personas, amparadas por el PP, defienden una posición política que poco tiene que ver con la defensa de la vida, y menos de una vida digna. Se manifiestan por un modelo de sociedad patriarcal que practica una doble moral. La propia y la ajena.

No me quiero extender mucho más pero creo que desde un punto de vista ideológico estamos en un cruce de caminos. Seguir avanzando en la construcción de una sociedad justa, libre y solidaria o volver a patrones antiguos donde lo que prima es la jerarquía, la obediencia, y la palabra del hombre.