Blanco marca la hoja de ruta de la recuperación

Pepe Blanco destaca por muchas cosas, pero sobre todo por su decidido compromiso político, por la defensa de la justicia social, y por su salvaguardia de lo público. Tiene claro que son tiempos difíciles, pero no por ello hay que perder la confianza en nuestra tarea. Salir reforzados de la crisis, bajo un patrón de crecimiento más sólido y sostenible, y reduciendo los privilegios de los poderosos.

Con los mercados en contra, alargando la sombra carroñera de la plusvalía fácil sobre un País en dificultades, y una oposición a la gresca, cualquiera hubiese renunciado a poner orden en su casa, mejor guardar la ropa y esperar otros tiempos. Sin embargo nobleza obliga y hay que cumplir con el deber. Es en este contexto donde se ha decidido recuperar el sentido común en la actividad del control aéreo.

Los controladores son un colectivo que disfruta de unos privilegios difíciles de creer. Una jornada laboral por debajo de la mitad de la media de cualquier español, un salario medio digno de un alto ejecutivo de una gran multinacional, una edad de jubilación voluntaria de 52 años, y todo ello manteniendo la capacidad de organizar sus horarios, las oposiciones de acceso, las vacaciones y así un largo etcétera. Un verdadero caso de expediente X.

La solución es bien sencilla. Mano dura al chantaje de los que detienen un resorte esencial en cualquier país moderno, el trafico aéreo. Las medidas que se proponen caen por su propio peso. No son otras que equiparar sus condiciones a la de sus colegas eurpeos, como por ejemplo en el número de horas trabajadas, que pasan de las 1200 horas a un máximo de 1740 horas.

Se supende durante tres años la edad de jubilación anticipada y se abre la posibilidad de nuevas incorporaciones. También se limitan las horas extras a 80 horas, como marca el Estatuto de los Trabajadores. Y por supuesto AENA detenta de nuevo la vigilancia sobre la organización del trabajo.

Como decía un poco más arriba, sencillamente se recupera el sentido común. Claro que la razón no siempre convence a la pasión, y es de esperar que los controladores no dejen despegar a este avión. En este caso Ministro Blanco has de saber que los españoles estamos contigo.

Advertisement