El cambio necesario

Cambiar es un proceso difícil y doloroso. Significa abandonar un espacio de comodidad para adentrarse en un terreno desconocido y con muchas incógnitas. Esto es verdad para una persona como para un país. Además esta capacidad no es un recurso más, sino la necesaria respuesta a la propia dinámica de la vida.

En el caso pesonal se requiere fuerza interior y mucha voluntad. Durante años hemos cumplido con pautas de comportamiento aprendidas, y desarrollar nuevos hábitos es muy complicado. Sin embargo se puede conseguir.

Para un país como España las exigencias de la competitividad están en el origen de este nuevo alumbramiento. Sin embargo, a diferencia del caso anterior, se requiere el concurso de todas las partes implicadas. Así se entendió durante la transición política, con dos pactos históricos, la constitución y los pactos de la Moncloa.

Ahora toca tener sentido de Estado. El modelo está en crisis y hay que cambiarlo. Pero sólo si asumimos esta tarea de forma colectiva el esfuerzo tendrá éxito, ya que no se puede cambiar el todo sin cambiar las partes. Así que cada uno debe asumir su responsabilidad. Nos jugamos mucho. Nuestro bienestar está en juego.